Esta reseña de hoy no es otra cosa que un LLAMAMIENTO al público andaluz. Compañía emergente “La Desarbolada” busca cantera fiel que vaya a ver sus obras. ¿Qué ofrecen? Teatro del bueno, movimiento y acción, un discurso reflexivo y crudo sobre la sociedad en que vivimos y un comienzo. Se nota una
energía que aún no se ha topado con esos mensajes que acaban por coartar los procesos de creación…(sois demasiados, la crítica no vende… pero ¿quién dirige? Pero ¿quién escribe?).
La desarbolada es una compañía teatral que ha estrenado Ruido Blanco, una excelente creación colectiva, unicelular, sin nombres propios y los ves así en escena, como un organismo vivo que se mueve con muchas patas sin ser ninguna más larga que la otra. Les felicito, camaradas. Llevan con una dignidad extrema el estar al servicio de la obra, ése es, con precisión quirúrgica, el camino. Ésto que hacéis es precisamente hacer teatro y hacerlo requetebién. Os merecéis muchas funciones, os merecéis, si seguís trabajando en esta línea, llegar a muchos lugares con vuestras creaciones. Hay pocas compañías como La Cubana, o Tricicle, pero habéis nacido en sintonía con aquellos que trabajan grande, que llegan para quedarse.
Así que el primer paso es no cambiar, confiar en el camino que habéis elegido. Como espectadora me ha regocijado en mucho ver esta creación, me devolvéis la esperanza de pensar que hay mucho por explorar, pero sobre todo, lo que me regocija es ver que habéis encontrado un lenguaje propio. Un modo de intercambio con el exterior que a pesar de tratar temas no demasiado agradables, facilita que el público se vaya nutrido, con la reflexión pendiente para casa y unas risas para el camino.
El espacio escénico muy bien aprovechado, la iluminación magnífica. Hay que ajustar los volúmenes del sonido, había cosas que se perdían.
Ruido blanco va de todo lo que vives de lunes a viernes. Recoge con gracia el sinsentido del día a día, los callejones de frivolidad que nos rodean, la soledad del todo. La falta de contacto, la falta de sinceridad. Y sin embargo el sabor de boca que deja es fresco.
Es la juventud reflexionando sobre sí misma.
Una antorcha encendida.
O eso creo yo…
Vayan al teatro, apoyen a las compañías emergentes. Zéntrense.
Carmen Rivas
Teatro TNT, Sevilla
15 de noviembre de 2025
