El pasado domingo día dieciséis de noviembre tuvimos la suerte de asistir a lo que prometía ser algo especial y no defraudó. La compañía recién nacida LA FOLIE, daba sus primeros pasos en la sala del teatro TNT para el FESTIVART, festival cuya programación está repleta de compañías residentes que al igual que esta, también dieron a luz muchos de sus proyectos sobre las tablas del activo teatro de Pino Montano.
Pero volvamos a La Folie, que estrenaba `EL ARCHIVO DEL PLACER´ a lo que describía la joven compañía sevillana como una «muy libre» adaptación del texto «CUARTETO» de Heiner Müller. Siendo este a su vez una muy libre adaptación de LAS AMISTADES PELIGROSAS de Pierre Choderlos de Laclos. Y de nuevo repito, no defraudó lo que prometía ser algo especial…
Ante todo quiero destacar la valentía y el amor por el teatro de estos jóvenes creadores.: Pedro Callealta, director . Paula Rubio y Asier Albertos, intérpretes de la pieza. Que con sumo cuidado y respeto han puesto en pie un texto tan complejo y lleno de capas ;dando aún más si cabe ,una vuelta de carambola en la reinterpretación del mismo , sin perder un ápice esa esencia cínica de la más alta clase social aristocrática, ni el resto de temas a tratar en la obra como la manipulación, la sexualidad, el deseo, la religión, la degradación de la carne…
La puesta en escena gozaba de una pulcra y conceptual escenografía de apenas unos cuatro o cinco tules que ejercen de espejos (cabe destacar que el dramaturgo alemán escribió esta obra para ser representada en un bunker o sótano lleno de espejos.) pero dichos tules a su vez servían también de puerta, cortina, biombo, velo de novia… Acompañados de una luz tenue, sugerente con claroscuros y sombras proyectadas sobre los tejidos de color blanco sucio y aportando así poesía y crueldad polvorienta a esta pareja de amantes en sus horas mas bajas. Y las cartas … un sin fin de guiños a las cartas. Introducidas de manera sutil y estética sobre la escenografía y el espacio .Cuelgan del techo como soga, entre los velos, en el señorial sillón sobre el que fantasea la marquesa. Casaba muy bien e inteligentemente la puesta en escena, creando así un universo propio, con carácter, lleno de detalles, reforzando así los temas tratados en la pieza. También el vestuario cuyo concepto de forma elegantemente degenerada y de nuevo blanco sucio, junto a un maquillaje teatral que aportaba identidad, nos llevaba de nuevo a una aristocracia francesa sin caer en caricaturas. Todo estaba en su sitio.
Como plato final , me gustaría hablar de los intérpretes. La pieza más importante del engranaje escénico. Dos actores para un cuarteto en el que no se echó en falta la otra mitad. Pues ambos, actriz y actor, rotaban los roles sin necesidad de mucho. Sin importar los géneros o el vestuario. Apenas un cambio en las mirada y la tonicidad en los cuerpos. Uno o dos elementos (bastón, trenza o sombrero) que ayudaban al espectador a entender como antes dije sin necesidad de mucho, solo el trabajo de ambos. Mastodóntico. Pues si bien no es sencillo este texto al entendimiento del lector, menos para el espectador que acude al teatro sin conocerlo y aun mayor complejidad para el que lo defiende en las tablas. Pero ellos lo llevaron a cabo con soltura e ingenio. Durante la hora de espectáculo nos sumergieron en una energía densa, íntima, rota, llena de sorpresas. Por momentos uno se sentía verdaderamente en ese búnker de espejos. Observando por una pequeña grieta los secretos de esta pareja en sus horas más bajas. Sus deseos, sus anhelos, su nostalgia.
Todos éramos otro fantasma más de ese salón de cartas y tules. De sexo y decadencia. De amor y muerte…
Enmanuel García
16 de Noviembre de 2025
Teatro TNT, Sevilla

Yo tuve la suerte de asistir a dicha representación y me pareció preciosa, es cierto que no me documenté antes de ir, pero fue tal la actuación de los dos actores que puede entender todo lo que nos quisieron trasmitir. Recomiendo que si hubiera una reposición asistan porque nos le defraudará. Yo por mi parte intentaré volver porque siempre descubres cosas nuevas.