«LOS OJOS DE SARA» -Viento Sur Teatro- por La Zentralita en el Teatro La Fundición.

«Los ojos de Sara» es una pequeña joya de teatro familiar que habla de la infancia, la guerra y el poder de la imaginación sin necesidad de grandes explicaciones. Rocío Cuadrelli hace brillar en su dirección toda su dulzuraz creando un entorno donde fantasía y realidad se mezclan ante los ojos del público.
La escenografía es especialmente acertada: sencilla, evocadora y llena de sugerencias, convierte la habitación de Sara en un refugio desde el que mirar el mundo. Ese espacio íntimo funciona como una ventana literal y simbólica, y permite que cada objeto, luz y silencio adquiera un significado distinto según la mirada con la que se observe.
El dominio de la máscara por parte de los intérpretes es otro de los grandes aciertos. Loreto Luco y Nahuel Cuadrelli consiguen expresar emociones complejas con gestos mínimos, miradas y una precisión corporal admirable. A ello se suma la dulzura de la actriz, que hace de Sara una niña creíble, frágil y luminosa, capaz de emocionar sin caer en el sentimentalismo fácil.
Las marionetas son bellísimas y están integradas con delicadeza en la escena. No son un recurso decorativo, sino verdaderos personajes que acompañan a Sara y a su abuelo en un universo donde los cuentos protegen de la realidad.
La música en directo es una de las grandes bellezas del espectáculo. La guitarra de Fran Sabin no solo acompaña: respira con la escena, subraya las emociones, crea atmósferas y convierte cada momento en algo más poético y emotivo.
La complicidad entre ambos actores es evidente y conmovedora: la relación entre nieta y abuelo se construye con ternura, humor y una intimidad que hace muy fácil quererlos. A esa complicidad se suma la perfecta coordinación de los tres sobre el escenario: actriz, actor y músico parecen respirar al mismo tiempo, ajustándose con una precisión que hace que la obra fluya como una sola pieza.
Esa química y esa sincronía sostienen la función y explican por qué los adultos salimos con la lágrima en el ojo: bajo la aparente sencillez de un cuento familiar late una historia sobre la pérdida, la protección y el amor.
La propuesta tiene una doble lectura que conmueve a niños y mayores, tal como anuncia la propia compañía. Quizá por esa misma riqueza, el mensaje principal puede quedar algo velado para los espectadores más pequeños: al final, algunos niños se preguntaban qué había pasado realmente con el abuelo. Lejos de ser un defecto, puede entenderse como una invitación a conversar después de la función, aunque una pista algo más clara habría ayudado a que también ellos cerraran el relato con la misma emoción.
«Los ojos de Sara» recuerda, por su mezcla de ternura, humor y tragedia contenida, a aquellas historias que encuentran belleza incluso en los momentos más difíciles. Es una obra bellamente interpretada, musicalizada y diseñada, que deja una huella especialmente honda en el público adulto y abre una puerta necesaria para hablar con los niños de aquello que duele.
La Zentralita
Teatro La Fundición
3 octubre de 2026

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