¿Cómo es posible que hayamos permitido que el olvido borrara un siglo entero de brillantez intelectual femenina? Con esta verdad tan incómoda como necesaria arranca Cartas al 27, la propuesta con la que la compañía La Nueva se presenta en Sevilla. No estamos ante un simple viaje al pasado por pura nostalgia; es un diálogo directo con nuestro presente y un acto de estricta justicia histórica para rescatar el legado de «Las Sinsombrero», mujeres de la talla de María Teresa de León, María de Maeztu o María Zambrano que fueron injustamente silenciadas.
La puesta en escena se apoya con acierto en un correcto trabajo de iluminación y un juego de sonido que resultan fundamentales para la creación de los espacios. Lo interesante de la propuesta es que consiguen muchísimo con una escenografía mínima y muy despojada; ambos elementos técnicos ayudan de forma eficaz a construir las distintas atmósferas de la obra, facilitando que el espectador conecte con la propuesta y se sienta parte del espectáculo desde su butaca.
Es en este espacio bien ambientado donde se despliega el extraordinario desempeño de Elena Egea, Flavia Ruffa, María Garo y Manué Sánchez. El trabajo físico del elenco es magnífico, sostenido por una rigurosa propuesta coreográfica. Los intérpretes no se limitan a leer fragmentos epistolares; encarnan las palabras y las proyectan en el espacio con una limpieza de movimientos asombrosa. A lo largo de la función, la obra regala momentos verdaderamente interesantes que atrapan por completo al espectador y encienden la llama de la emoción en la sala. Lograr que una estructura fragmentada mantenga este magnetismo no es fácil, pero la compañía sostiene un ritmo ágil y dinámico gracias a unas transiciones fluidas que hilan la historia a la perfección.
También destaca la elegancia con la que se abordan cuestiones tan complejas como el exilio, el activismo y la memoria histórica. La obra esquiva el discurso fácil y decide construir desde la sororidad y las redes de apoyo mutuo, entregando un mensaje sofisticado y de una vigencia que estremece. Cartas al 27 demuestra el enorme talento y el compromiso de la nueva escena teatral andaluza con una propuesta que remueve la conciencia, acaricia los sentidos y devuelve su lugar en la historia a quienes nunca debieron perderlo.
Intérpretes: Elena Egea, María Garo, Flavia Ruffa, Manué Sánchez
Dramaturgia: Flavia Ruffa, María Garo, Elena Egea y Manué Sánchez
Asesoramiento Dramatúrgico: Sara García Pereda
Diseño vestuario: Vanesa Delfer
Espacio sonoro: Elena Egea y Manué Sánchez
Diseño de luces: Alba Roda
Realizador Escenográfico: Edu Bulnes y Quike Ruiz
Fotografía: Alicia Arce
Vídeo: Carmen Hinojosa
Diseño del cartel: Vanesa Delfer
